El grillito gris

(La historia real de un torpe animal)

Según él, era un animal muy inteligente, el más inteligente de su pequeña ciudad. Según los demás, era un bocharro amargado, tonto, tranza e irresponsable. En algún tiempo, se dedicó a gastar sus días en los bares, según él, para hablar de literatura, arte y demás asuntos de artificio; según ellos, los demás, sólo acudía a los ahora llamados antros, en busca de alguien dispuesto a escuchar sus geniales y nunca realizados proyectos. Hablaba de cualquier tema sin dominar alguno y jamás se supo si alguna vez asistió a la escuela.

El grillito gris, después de pretender ser un grillo simpático y emprendedor, se convirtió en la burla de su ciudad, entre algunas otras cosas, porque un día se tomó en serio y decidió organizar la asociación de Grillos Independientes Libres e Indómitos, la GILI, cuyos mayores logros a la fecha son:

1.Rebelarse, poquito y en voz muy baja, contra el gobierno
2.Organizar asambleas con voto a mano alzada
3.Declarar dos o tres tonterías a la prensa
4.Que alguien les tomara una foto sin pagar por ello
5.Organizar la única asociación -¡No oficial!- de grillos grises
6.Ser los primeros en enviar mal, 47 e-mails y 68 mensajes de Facebook
7.Establecer el robo de eventos como una nueva y mejor manera de organizar su glorioso: Primer Encuentro Nominal Diferente y Exquisito, el PENDE…

Bocharro: (De Borracho y de Charro) Especie de lidercillos muy populares en México. Bebedores apasionados, oportunistas puros y tranzas de antología. De comportamiento ruin y errático. Balbucean más que hablar. Desde su juventud, lejana ya, sueñan con formar un enorme sindicato o convertirse en burócratas.

* Ilustración: Gaby Guevara / Microcuento: Raúl Reyes Ramos

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El Porvenir

Lo apremia la hora de regresar a la oficina tras el almuerzo.  Eructa expedientes de platillos orientales y rompe una galleta hueca que contiene un papel, en el que cabrían escritos sus sueños de juventud.  Lo lee lentamente, al ritmo dictado por sus enzimas digestivas, y piensa que tendrá buena fortuna durante su vejez: el papelito comunica buenos augurios.

* Ilustración: Érika Hernández / Microcuento: Ignacio Guerrero